Historias de la Vida Misma. El mundo que nos atrapa

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OCURRIÓ  HACE  APENAS  MEDIA  HORA

Miguel b.; cuarenta y cuatro años, alto ejecutivo comercial de la Sociedad A.B., ha sido trasladado de funciones y departamentos tres veces en los últimos cinco años. Ninguno de los cambios significo un ascenso, aunque así se lo hayan querido vender. De hecho, los sucesivos movimientos colaterales lo fueron alejando de sus originales responsabilidades ejecutivas, por las que él se sentía más inclinado, hacia otras de contenido meramente funcional.

Con el paso del tiempo, Miguel ha ido cayendo en una apatía y en un desánimo imposibles de ocultar.  Sus compañeros hacen comenta­ ríos a sus espaldas.

«Esta mañana, por casualidad, lo encontré llorando  en el cuarto de baño.  Durante diez minutos despotricó contra la empresa y sus jefes llenos rabia y desesperación.

»­¿Por qué no lo dejas?  ­le he preguntado,  intentando transmitirle un aliento de esperanza­.  Te buscas otra empresa y empiezas una nueva etapa …

»­No puedo ­me  ha respondido­.  Gano demasiado y tengo construida mi vida en torno a estos ingresos. Estoy atrapado … Que hagan conmigo lo que quieran … mientras no me echen.»

 

 

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Un comentario en “Historias de la Vida Misma. El mundo que nos atrapa

  1. Vimos atados a un sueldo, a un estatus y no nos importa vender nuestro alma por dinero, para acabar dejandonos manejar a antojo de jefes que nos tratan como máquinas u objetos que pueden mover por doquier, atrapados en el círculo del consumismo por miedo a quedarnos fuera de esta sociedad construida por unos pocos con el fin de deshumanizar a las personas, dando valor a lo que no lo tiene. Acaso el ser humano ha perdido el norte? lo peor de todo es que se ha vuelto una necesidad entrar en el círculo para poder vivir una vida que no es vida, puesto que no puedes tomar ninguna decisión, solo acatar órdenes y dejarse programar como si fuésemos ordenadores o máquinas. “Haré todo lo que me digan, mientras me paguen y no me echen puedo vivir” Así es la cruda realidad y las multinacionales manda!

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