Así cambió la historia: el nuevo capitalismo

Publicada en Deja un comentarioPublicada en General

  A lo largo del siglo XX, la democracia alcanzó su plenitud como modelo político y social que establecía la soberanía del pueblo ciudadano, coexistiendo cómodamente con el modelo capitalista, en el marco de un amplio consenso para la implanta-ción, por parte de todos los gobiernos del mundo desarrollado, de políticas de redistribución de la riqueza, financiadas mediante subidas en el recaudación fiscal a través de la introducción de la progresividad en las escalas fiscales. […]

Hacia un Mundo donde todo será diferente…:Adelanto del libro de Javier Sanchez (Lanzamiento 15 Septiembre) “Ni Trump, ni Merkel, ni Rajoy. Cien ideas para salvar una democracia herida”

Publicada en Deja un comentarioPublicada en General

…….El neoliberalismo impone el final de la idea de bien común, y con ella, la del Estado democrático benefactor, moderadamente socializante. Este es el futuro que nos espera, como amenaza carente de cualquier atisbo de esperanza, para quienes no dispongan de capital o de esa nueva muy alta capacitación, factores productivos que se han convertido en los únicos recursos precisos e imprescindibles para la economía del siglo XXI; los demás han devenido meros costes del proceso productivo a reducir… o suprimir por completo, si resulta posible.
Hemos entrado en una nueva sociedad: la sociedad de la desigualdad que reemplaza a la sociedad de la redistribución.
Es así como veremos:
– Más y mejores escuelas privadas —uno de los grandes negocios para el futuro— para quienes puedan pagárselas, que competirán ferozmente entre ellas para ofrecer el acceso al saber más completo y avanzado.
– Menos, y peor dotadas, escuelas públicas para quienes no puedan costearse una educación pagada y en las que solo se podrá acceder al saber fundamental básico.
– Más y mejores hospitales privados, que competirán entre ellos —de nuevo un inmenso negocio inmediato— para ofertar los últimos avances en medicina y salud —garantes casi la inmortalidad— para quienes puedan pagárselos.
– Hospitales de inferior equipamiento y posibilidades para quienes necesiten de atención gratuita, en los que no se practicarán, por carencia de recursos y de capacitación, ninguna de las más innovadoras terapias que vaya desarrollando la ciencia.
– Inmensos centros comerciales dedicados en exclusiva al lujo más excesivo y a todo lo que pueda ir “más allá del lujo”, que competirán por ofrecer los artículos que mejor sirvan para la expresión del éxito, la ostentación y el despilfarro de los triunfadores.
– Muchas más tiendas del tipo “Todo a 100” y low cost, y ello, para todos los sectores del comercio, especialmente la alimentación y los bienes imprescindibles. El mercado de y para los perdedores constituirá, simultáneamente, una renovada fuente de actividad económica que los consorcios internacionales sabrán explotar.
– Ancianos que vivirán cómodamente su vejez disfrutando de su plan de pensiones particular —otra de las grandes fuentes inmediatas de negocio financiero—, instalados en residencias inteligentes de máximo confort.
– Ancianos que deberán recurrir a los centros asistenciales de caridad para recabar la ayuda material que complemente su insuficiente pensión pública. Personas que, además, serán socialmente reprochadas como pródigas, al no haber asumido a lo largo de su vida la responsabilidad de prever su vejez y ahora devenir una carga costosa para la sociedad.
– Profesionales, directivos de empresas y empleados de alto potencial que podrán ganar dos, diez o cien veces más de la que ahora sería su mejor retribución en el mercado.
– Empleados y funcionarios con sueldo único por hora trabajada para toda su vida laboral (importe que llevaran incorporado a su DNI digital) y que solo fluctuará en función de cuántas de dichas horas se le haya solicitado desarrollar en cada periodo (unas semanas serian de 54 horas trabajadas y otras de 6.25 horas); una variabilidad incierta y sometida a los avatares y exigencias de la competitividad.
– Emprendedores que multiplican por mil el valor de su proyecto antes de que se lo compre un hedge fund.
– Emprendedores que caerán, una vez tras otra, en la ruina, como consecuencia de ver su proyecto rechazado por el Sistema. Serán, junto con los trabajadores por cuenta ajena no reconvertidos, los perdedores. De ahí su denominación de “emperdedores”.
– Masas ingentes de personas, asumida su condición de precariedad permanente, a la búsqueda de trabajos temporales, discontinuos o cualquier cosa que les permita la subsistencia. Aunque cueste creerlo, no estamos tan lejos del trabajo a cambio exclusivamente de techo y comida.
– Personas que viajaran a cada momento del mundo real al digital, y al revés, sin que resulte posible diferenciarlos, mediante la utilización de hologramas inteligentes, instalados en cada habitación de su domicilio.
– Personas que jamás en su vida podrán pagarse una entrada de teatro (el cine como espacio colectivo se habrá extinguido) o para un concierto de música.
– Un incremento espectacular de empresas —una alternativa fabulosa de negocio para la entidades de capital riesgo— catalogadas ficticiamente de ONG, que gestionarán, en cooperación con un Estado raquítico o con las grandes corporaciones, las tareas asistenciales y caritativas para con los más necesitados, obteniendo de ello, por supuesto, un pingüe beneficio que podrán reinvertir en operaciones especulativas de economía financiera en territorios tax free……..

ADELANTO DEL NUEVO LIBRO DE J. SANCHEZ

Publicada en Deja un comentarioPublicada en General

Una Obra que cambiara tu forma de ver e interpretar la realidad  5.2 Las amenazas del porvenir Tal y como se ha venido reiterando en páginas anteriores, una vez que el Capital ha conseguido liberarse de su anterior dependencia de la fuerza laboral —como consecuencia del progreso tecnológico, la mundialización de la economía y la financiarización de esta a modo de alternativa a la propia economía real—, el pacto social que le obligaba a compartir, […]